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jueves, 21 de marzo de 2013

Mis encías son una mierda.

Tengo unas encías que son una cagada, el problema es así: como algo, digamos que me queda algo de comida entre los dientes entonces, por decirlo de alguna forma digamos que mis dientes están sucios. Aunque no estén sucios, porque es comida, no es tierra, no es mugre. Pero digamos que tengo los dientes sucios, entonces, tengo dos opciones: o los dejo sucios o me los lavo, ¿verdad? Como cualquiera haría, no siendo un linyera, me los lavo. ¿Y entonces? Si me los lavé bien y saqué todos los pedacitos de porquería que se trataban de meter entre mis dientes y mis encías, ahora tengo toda la boca ensangrentada. Sip. Ese es el problema. Se me hincha la encía, se me corre, se me lastima. Entonces. O me dejo porquería entre los dientes o me hago sangrar como un pelotudo. No hay punto medio. Por lo general me hago sangrar, entonces tengo toda la encía lastimada e hinchada y débil y hecha mierda en un par de palabras.
¿Soluciones? No creo. Uso un dentífrico que es bueno para las encías, uso un cepillo no muy duro y lo paso muy despacito y con cuidado. Igual me hago mierda. Me paso enjuague bucal como para limpiarme bien sin tener que escarbar. Y nada.
¿Conclusión? Mis encías son una mierda.

Soy La Encía Dilatada de Galahad.

martes, 19 de marzo de 2013

Las moscas son asquerosas y las detesto.


Me había dicho: Galahad, tenés que escribir algo sobre las moscas, y después me dije “no” y por último me convencí a hacerlo insultándome por lo bajo. Acá está. Bueno, todavía no. Pero estoy en eso.

¿Viste como las moscas siempre se están frotando las dos patas de adelante como si estuvieran tramando algo siniestro? Creo que están tramando algo siniestro.
Las moscas son asquerosas. Estoy hablando de las moscas domésticas. Las otras también son asquerosas pero por lo menos no se autoinvitan a tu casa y se sienten los huéspedes más glamorosos.

Las moscas tienen miles de ojos. Bueno, no se si tantos pero tienen un toco. La cosa es que tienen miles de ojos pero no pueden ver nunca dónde mierda hay un agujero para salir de la casa, nunca pueden ver que el vidrio es algo existente y no algo que pueden atravesar y ciertamente no son capaces de ver por dónde mierda entraron para volver a salir. Aparentemente ni siquiera nos ven a nosotros hasta que no nos acercamos rápidamente. Las moscas o son idiotas o tienen casi todos los ojos al pedo.


Las moscas no tienen dientes, tienen una especie de trompa horriblemente asquerosa que usan para succionar la comida. Recuerden esto. Como no tienen dientes tienen que disolver lo que van a comer antes de engullírselo. ¿Cómo mierda lo hacen? Fácil. Le echan un vómito que lo vuelve todo líquido. Y ahí recién posan su trompa asquerosamente horrible y succionan esa mezcla de vómito y algo disuelto. Entonces. Les dije que recordaran lo de la trompa, ahora súmenlo a lo del vómito y junten todo eso con el pan que ustedes dejaron arriba de la mesa y no taparon cuando andaban dando vueltas moscas por ahí. Júntenlo con la torta de manzana que dejaron a enfriar en la mesada. Júntenlo con las milanesas y el puré de papa. Si, así de asqueroso es todo. Pero no termina ahí.



Nuestras asquerosas moscas hogareñas, ciegas o estúpidas por lo que dijimos anteriormente, desdentadas y vomitivas, asquerosas trompudas y horribles, bueno, ellas todavía tienen más cositas repugnantes. En sus seis piernitas repugnantes tienen un montón de pelos, sip, como tu vecina fea cuando no se depila, pero multiplicado por tres. Las patitas peludas estas horribles repugnantes y asquerosas se posan en la mierda. Sip. Porque a este repugnante insecto volador de seis patas le gusta juntar algunas cosas de la mierda. No vamos a entrar en el detalle de lo que hacen estos bicharracos sobre la mierda. Nop. Porque queremos indagar en lo que pasa cuando las moscas entran en nuestra casa y nos hinchan las bolas. Así que sólo vamos a tomar un pequeño incidente de esta faena que tanto les gusta a los adefesios estos. Al posarse sobre la mierda, y tener las patitas todas peluditas, bueno, estemm, en fin, restos de mierda les quedan adheridos a los pelitos de sus patitas. Entonces. Cuando esa mosca asquerosa, repugnante, ciega o estúpida, vomitiva y desdentada, trompuda y de patas peludas se posa sobre tu pollo con papas, no solamente está cerca de vomitarlo y posar su trompita desdentada y horrible en él sino que también puede dejar restos de mierda de perro en todos los lugares donde se apoyó.
Si, que lindo.
Así de asquerosas me resultan las moscas.
Pensalo dos veces antes de dejar a una mosca dando vueltas por tu casa.
Si nos ponemos en detallistas también podemos decir que son portadoras de enfermedades. Pero no entremos en eso.
Veamos un poco más de las boludeces esas que uno deja por sentadas.
Se supone que las moscas viven sólo unos catorce días. Ahora, yo me pregunto. ¿Tiene que venir a pasar sus putas dos semanas de vida conmigo en mi casa? ¿Ni ganas de recorrer el mundo?

Las moscas vuelan obviamente. Eso hace que puedan estar asqueroseando en muchos lugares diferentes, no como las cucarachas que sólo lo hacen en el piso. Y yo me pregunto, pudiendo volar, teniendo cientos de metros cúbicos de espacio en una casa, ¿Por qué mierda se vienen justo donde estoy yo? ¿Por qué se vienen encima mío? ¿Por qué no se dan aludidas al tercer manotazo de que las estoy echando y de que no disfruto de su compañía? Cientos de metros cúbicos y donde estoy yo siempre es el mejor lugar.

Para mí hay tres clases de moscas, las pequeñas, las comunes y las grandes. El estudio en la labor de destrucción por el crimen de hinchapelotez y amenaza de asquerosidad me ha llevado al descubrimiento de que las pequeñas son las más rápidas, las más inquietas y las de mejores reflejos. Y también de que las más grandes son las más ruidosas y posiblemente portan sumamente asquerosas larvas. Estos estudios también me han hecho procurar desplazarlas hasta el lugar más propicio antes de zamparles un matamoscazos. ¿Por qué? Porque sobre ciertas superficies es difícil matarlas, y pueden quedar restos pegados que se van a convertir en manchas y porque ciertos pedazos de moscas, luego del impacto, pueden volar varios centímetros y peligrosamente posarse sobre superficies que deben permanecer inmaculadas.
En otras oportunidades las he atrapado en vasos y en botellas y cual Magnetos asquerosos las dejé en sus prisiones de plástico. O si me encontraba como Jerjes y me sentía un dios misericordioso las dejaba escapar en el patio.
La mejor forma de atraparlas, incluso en el angosto cuello de una botella de plástico, es ir acercándose muuuy lentamente, casi sin moverse, y cuando estás a un centímetro de ellas terminás la labor con un rápido movimiento. Las estúpidas nunca se dan cuenta del peligro que se les viene literalmente encima hasta que no es demasiado tarde. Y después se quedan dando vueltas como idiotas.

Por último. No me vengan con que las moscas son necesarias para el ecosistema. Adentro de mi casa no son necesarias. Y sobre mi tampoco.


¿Qué opinan? ¿Qué relación tienen con las moscas? ¿Las matan, las encierran, las dejan? ¿Cómo lo hacen? ¿Nunca se habían puesto a pensar en todo esto?
¿Sabías que si metés una mosca en el freezer queda como muerta pero al ratito revive cuando recupera la temperatura?
¿Alguna vez metieron una mosca en un cubito?
¿Qué es mejor el papel pega moscas o las luces quema moscas?
¿Los políticos tendrían que comer mierda porque un millón de moscas no pueden estar equivocadas?

Soy La Mano Seca de Galahad.

Hay una gotita en el lavadero del baño que no deja de caer. Muere y revive una y otra vez. Es lo único que oigo, sólo ese plic plac, sólo ese plic plac.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Alguna vez soñaste con las criaturas de las sombras?

 ¡Ey! Te estoy hablando a vos. No mirés para otro lado. Mirame, mirame, mirame.
¿Alguna vez viste a las criaturas de las sombras?

Si, ya se. Dicen que estoy un poco loco. Cada vez un poco más. Y yo nunca lo negué.
Pero si ya estás leyendo esto, si ya te pusiste a leer aún sabiendo que soy yo el que escribe, bueno, seguí leyendo un poco más.
O andate a la mierda en este preciso momento para no empantanarte más.

La pregunta es simple y mientras te sigas haciendo el boludo no la vas a responder.
¿Soñaste con las criaturas de las sombras?

Vamos a entrar en detalles con respecto a lo que mierdamente estamos diciendo.

Las criaturas de las sombras son unos seres no físicos pero visibles que se mueven por las sombras y aparecen cuando uno está dormido o medio despierto. En ese momento de fragilidad mental y física ellas se hacen presentes para atormentarnos.
No es joda esto. Bueno, no del todo.

¿Nunca te pasó?
Estás durmiendo y por ahí ves una figura semejante a la humana que pasa cerca de vos, es como una sombra, como una silueta. Pero vos sabés que no puede haber pasado nadie cerca de vos porque estás durmiendo muy tranquilo en tu pieza. Así que seguís durmiendo. Más o menos. Y entonces ves otra vez esa silueta, no la ves del todo, la vez medio de soslayo. Y prendés la luz como un estúpido, porque obviamente no puede haber nadie. Y cuando todo se ilumina obviamente no hay nadie. Apagás la luz y medio que te dormís un poco de vuelta, hasta que la sentís otra vez, quizás ni siquiera la viste, pero la sentís. Así que el resto de la noche dormís con la luz encendida, como un nene chiquito.
¿Nunca te pasó?

Las criaturas de la noche están ahí para no dejarte dormir. Sobre todo cuando la noche es más negra, cuando está cerca el amanecer. O cuando la noche es más siniestra, en la hora del demonio.

¿Estoy delirando demasiado?
No, seguí escribiendo esas boludeces que estás escribiendo.

Por ahí son sólo una sensación. Tal vez tu cuerpo tuvo un pequeño subidón de algún químico y tu cerebro estúpido y dormido no lo pudo explicar así que inventó alguna boludez. Tal vez estás soñando y no pasó nada en el mundo real. Tal vez está pasando todo en tu cabeza, es todo psicología.
Pero pasa. Sea como fuese, pasa.

Si alguna vez te pasó, no sos el único. A muchas personas les pasa.
Los creyentes piensan que tiene algo que ver con figuras demoníacas. Los psicólogos piensan que tiene algo que ver con tu subconsciente. Los científicos piensan que tiene algo que ver con un momento de la etapa de los sueños en la que te encontrás.
Sea como fuese, verdad o no, sueño o realidad, te pasa.
Y a muchos les pasó.

Lo peor, de todas formas, no es sólo cuando ves a estas criaturas de las sombras. Lo peor es cuando ellas quieren interactuar con vos.
Científicamente uno puede explicar que cuando el cuerpo está durmiendo no se qué reacciones químicas o qué mierda pasa que tu cuerpo se desconecta de las funciones simples de movimientos que comanda tu cerebro. Si no fuera así, cuando corrieras y bailaras en tus sueños lo estarías haciendo como un idiota en tu cama.
Entonces. Mientras estamos dormidos nuestro cuerpo supuestamente no reacciona del todo. Entonces. Te podés empezar a despertar mentalmente y no ver reacciones de tus músculos. Esto supuestamente no dura mucho tiempo. A menos que tengas una enfermedad que se llama parálisis del sueño, en la cual tu cuerpo tarda un poco más para despertarse que tu mente. Y vos podés escuchar o ver y no podés ni gritar ni moverte. Nada lindo. Sobre todo si alguien viene a asesinarte.
Entonces. ¿En qué mierda estaba? Ah, si.
Si estás dormido y sentís que viene una criatura de las sombras, y sentís que te despertás, y para tu gran goce no podés mover tu cuerpo, no vas a estar pasándola bien. Sobre todo cuando la criatura de las sombras se te acerque y vos empieces a creer que es justamente este ser el que hace que no te puedas mover. Y vas a querer gritar y sacártelo de encima y no vas a poder. Y entonces vas a creer que este maligno ser está acercando su intangible mano para colocarla sobre tu pecho, y para atravesarlo luego, y para detener por último tu corazón.
Y vos no vas a estar del todo contento. Te lo aseguro. Yo estuve ahí.

Entonces.
¿Alguna vez soñaste con las criaturas de las sombras?

La única forma de hacer que las criaturas de las sombras desaparezcan es encendiendo una luz. No pasa nada, no te vas a hacer más marica si alguna vez dormiste con la luz encendida. O si por lo menos saliste de la cama un rato para que tu mente dejara de crear criaturas de las sombras.

Yo una vez me levanté a encender una luz que está en el escritorio y cuando la encendí me di cuenta de que la luz iluminaba raro, como si fuera un reflector. Y me dije: esto no está bien. Entonces empezó a sonar una música tipo coro de iglesia y yo me dije: bueno, copado, todavía estoy soñando.

Entonces, ¿alguna vez viste a las criaturas de las sombras?

No, no estoy enojado. Si, si estoy loco. Nadie te obliga a leer, nadie te obliga a opinar. Si ya sabés que soy yo, y no te caigo bien, ¿para qué lo intentás?

Sin más, se despide silenciosamente, vuestro caballero verdadero, Galahad.

Soy Los Ojos Secos de Galahad.

Asociación Contra el Humo.

Nosotros los seres tridimensionales aquí reunidos en común acuerdo nos manifestamos contra el humo en todas sus formas.
Contra el humo del cigarrillo. De la marihuana. Del Paco. De lo que sea que te fumes.
Nos manifestamos contra todos los otros tipos de humo también. Contra el humo de las chimeneas. Contra el humo del fuego libre. Contra el humo de las máquinas. Contra el humo de los asados. Contra el humo de los caños de escape. Contra el humo de las bengalas. Contra el humo de los sahumerios. Contra el humo de los petardos. Contra el humo de los disparos. Contra el humo de las máquinas de humo. Contra el humo de los volcanes y de todo eso. Contra el humo de todo. De todo.
Si.
No nos gusta el humo. Lo detestamos. Así que no fumes cerca nuestro.

Entremos en el terreno de nuestro desprecio a lo fumable.
No nos gusta que la gente fume. No es que odiemos a los que fuman. Odiamos que fumen. No crean que somos tan buenos, no lo hacemos por cuidar de su salud. Lo hacemos por nosotros. Por nuestra salud. Por nuestro bienestar psicológico. ¿Estoy exagerando? No se. Tal vez. ¿Y qué?
No me gusta que la gente encienda un cigarro cerca de mi. Como si fuera tan normal. Como si fuera común para la humanidad tener un pequeño objeto quemándose entre los dedos. Si, es común. Porque ya nos acostumbramos. Pero no tendría que ser así.
No fumes cerca de mi. Si lo hacés yo doy un par de pasos para atrás. Y no seas tan descortés de arrojar los desperdicios del humo que surcó tu interior hacia donde estoy yo. No lo hagas. No. Tirá esa porquería para un costado.
No me importa que te drogues. Que no te importe tu salud. Que no te importe quedar con esa baranda. Que tus ojos se pongan rojos. Que se te ponga el rostro ojeroso. Que tu aliento apeste. Que tus dientes se vuelvan amarillos. Que tu piel se ponga cetrina. Que tus uñas se sequen. Que tu pelo se arruine. Que tu voz se gaste. Que tu interior se destruya lentamente.
No me importa.
Pero no lo hagas cerca de mi. No me hagas partícipe de eso.
Gracias.
Que la ley o decreto o lo que sea se haga total. Que esté en todos lados. Que los que quieran fumar vayan afuera y lo hagan solos. Sin molestar al resto.
No estoy contra los fumadores. Estoy contra su hábito. Fumen. Si quieren. Sin mi.

Pasemos a los otros aspectos del humo. Porque creo que lo otro está bastante cubierto por ahora.
El humo ambiental. El humo industrial. El humo “maquinerístico”.
Una mierda.
Tendrían que multar a los asquerosos vehículos que hacen el viejo truco de la cortina de humo de Pier Nodoyuna para despistar a sus perseguidores. A esos vehículos que dejan una estela de despreciable humo a su paso.
Son un asco.
Muchos autos viejos. Muchos colectivos. Sobre todo los colectivos. Los colectivos de línea. Son todos una mierda. Son todos un asco.
Arréglenlos.
¿Alguien? ¿Algún control? ¿Por favor?

Con respecto a las huevadas pirotécnicas y sus derivados. Bueno, que se yo. No me gustan. Tampoco me gustan las velas que humean cuando las apagan.
Estás enfermo, no leo más.
Callate y seguí leyendo.
No me gusta el humo. Que se yo. Todas esas cosas tienen que humear porque está en su naturaleza ignífuga. Pero. No lo hagás humear en un lugar cerrado. No lo hagás humear cerca de mi. Nada. Sólo eso.
Las chimeneas, las parrillas. A los que están cerca les pasa lo mismo que a los fumadores en el tema “barandístico” y sus derivados. Yo se que no lo pueden evitar. Que es su trabajo o que alguien lo tiene que hacer. Pero a mi no me gusta y no es mi trabajo y lo puedo evitar. Así que me voy. No me jodan. No voy a estar cerca de una parrilla, ni de una chimenea. Ni nada de eso.
Ya lo dije.
Voy a estar lejos de un incendio, de un fogón, de un fuego. De todo eso. No, ma, no voy a ser bombero. Pobres tipos. Estoy orgulloso de ustedes, loco. En serio.

El humo de la naturaleza como el producido por los volcanes, es una mierda también. Yo no podría estar en un lugar en el que ocurriera eso. Me iría a la mierda. Y a la mierda todo. No puedo. No podría salir. Sólo lo haría una vez. Para irme.

Estás loco. ¿Y qué? ¿Los locos no podemos opinar?

Por un mundo sin humo vote a Galahad.

Soy la Rabia Humeante de Galahad.

lunes, 3 de septiembre de 2012

¿En el amor nos conformamos?

¿Nos conformamos en el amor? ¿Nos conformamos?

Hola, mi nombre es Galahad, tengo noventa y seis años y tengo un problema en la corteza cerebral, en el cerebelo. Pienso lo que no tengo que pensar. Y a veces pienso mucho.
Y este es uno de esos momentos.

¿Nos conformamos en el amor?
Todos nos enamoramos. Descartemos eso. Excepto Danger, Gargamel y Monstruón todos los demás nos enamoramos.
¿Queda eso? Queda. Se imprime.
Todos nos enamoramos.
Yo me enamoro. Vos te enamorás. Él se enamora. Y ella también.
Pero acá empieza el problema. Si, hay un problema, si no todo sería una fantasía sin sentido. Y en toda buena historia hay que tener antagonistas y problemas que el héroe debe vencer y pasar para terminar feliz. Entonces como esta es una buena historia y no es un cuento de hadas, hay problemas pero no todo termina con un puto final feliz.
Los problemas surgen del mismo lugar del que surge todo este texto: del amor. Dije que todos nos enamoramos. Sip. Vos te enamorás de ella. Que lindo. Pero el problema es que ella se enamora de él. Que cagada. Vos no sos él.
Y… Tiempo muerto. Este es otro tema. Ya hablé de esto. Se llama: amar sin ser amado. Buscalo.
Tiempo vivo.
Surge del mismo punto pero se va por la tangente.
Así que sigamos.
Todos nos enamoramos de una mina hermosa, divertida, inteligente y copada. Todos nos enamoramos de las minas perfectas. Hay un par. Hay varias. Que se yo cuantas.
Pero el problema es que no siempre ellas se enamoran de nosotros. Pocas veces pasa esto. Casi nunca. Porque si ellas son pocas, nosotros somos muchos. Y ellas sólo se enamoran de pocos entonces sobramos muchos. Si, hay un hijo de puta por ahí que se ganó el corazón de una de estas minas perfectas. Hijo de puta. Y no somos nosotros. Envidia. Envidia. Envidia.
Y entonces todos los demás nos quedamos sin el amor de la mina esta. De la mina perfecta.

Y acá; damas, caballeros y orcos es que llegamos a donde carajo estábamos yendo.

Ay, Galahad, escribís mucho, das muchas vueltas, usas muchos puntos, me pierdo, bujujú, bujujú.
Seguimos.

Como no todos podemos tener a la supermodelo inteligente divertida y millonaria de la que nos enamoramos como unos idiotas, empezamos a buscar a otra.
Después de un rato que pueden ser sólo unos segundos o varios años de nuestra vida nos damos cuenta de que las otras hermosas minas que cumplen con las características perfectas que tenía nuestra primera enamorada tampoco nos dan bola, entonces hacemos algo al respecto. Puteamos y después decidimos dejar de mear un poco afuera del tarro, nos damos cuenta de que tendríamos que tener mucho dinero, ser bradpittescos, famosos o por lo menos vivir en el mismo país que esas minas para poder tener alguna chance.
Y hacemos lo que tendríamos que haber hecho antes. Bajamos de escalafón. Bajamos de nivel. Un poco.
Y empezamos a buscar a princesas más reales. Buscamos a minas hermosas inteligentes y divertidas que nos podemos cruzar por las calles de nuestra vida. Y muchos logran algo. Y muchos más no logran nada. Porque los números siguen sin dar. Hay mucho soluto y poco solvente. Somos muchos los que nos enamoramos y son pocas las enamoradas.
Entonces esta es una de las variantes de este tema. Esta variante es el nivel.
Un feo pibechorro nunca va a ser el príncipe azul de una etérea supermodelo. Por más enamorado que él esté.

Y después está la otra variante. Esta variante sólo implica al amor. No importan las cualidades físicas ni psicológicas de la persona que recibe ese amor.
Victoriana puede ser una mina algo linda y bastante hinchapelota pero Cladinor está locamente enamorado de ella. Mal. Se desvive por ella. Por esa chica maso y pesada. El amor es ciego, a veces, y bastante pelotudo, casi siempre.
El problema es que Victoriana no lo quiere ni ver a Cladinor. No lo quiere ver ni de soslayo. Entonces: chico conoce a chica, chico se enamora, chica no.
Y un día Cladinor se va a meter en el medio del ojete todo ese amor no correspondido y va a tratar de seguir viviendo. Y como va a estar cansado de ver a su amor imposible con varios chicos pelotudos que no son él va a tomar una decisión. Una de dos. O va a notar que las venas le quedan un poco largas y va a hacer algo al respecto. O va a tratar de enamorarse de otra.
Y acá empieza todo esto. Si, acá empieza este tema. Cladinor va a buscar minas. Va a cambiar de gustos. Va a aguantar a algunas locas. Va a bajar sus niveles. Va a hacer algo hasta terminar con una que más o menos entienda lo que él entiende por amor.
Entonces un día Cladinor se va a dar cuenta de que se conformó con otra porque no pudo tener a Victoriana. No importa si la mina con la que se conformó es mejor o peor o es más linda o más fea, lo que importa es que se conformó con otra porque no pudo tener a la que quiso.

Y entonces, juntando las dos variantes, cuando no podés tener al amor de tu vida te empezás a conformar con otras. Léase como pregunta también.

Y muchos bajan sus niveles. Y muchos se aguantan mucha mierda. Y si bien no existe la perfección perfectamente perfecta hay muchas minas que están más cerca que otras. Y si uno no puede tenerlas se termina conformando.
Uno se conforma con lo que puede tener.

Y entonces ves al feo con la fea. Al gordo con la gorda. Al tonto con la tonta.
Porque no pudieron tener a la linda, a la flaca, a la astuta.

Y yo veo a feos panzones de grandes narices junto a feas caderonas de andorgas turgentes y carencia de incisivos, que están babeándose por rubias esculturales de pechos turgentes y miradas felinas.
¿Y si le gusta aquel ángel porqué está con ese leprechaun?
Porque no puede aspirar a más. Porque es a lo que llega. Porque en ese mundo perfecto su dinero no sirve. Porque tuvo que conformarse.

Y por eso siempre hay uno que termina bailando con la más fea. Y cogiéndosela. Y teniendo hijos con ella. Y viviendo una vida de mierda que no le gusta.
Pero que no pudo elegir. Porque tuvo que conformarse. Porque la diva de plástico de sus sueños nunca lo miró.

Y yo se que soy superficial pero lean entre líneas y van a ver que no sólo me refiero a los aspectos estéticos. Después de todo, esto habla del amor.
Amor.
Amor.
Amor.
Si la chica de tus sueños no te da bola te quedás con la que podés, con la que te da bola, con la que más se parece a tus utópicos sueños.

Y entonces el mundo está lleno de putos corazones rotos que se consuelan entre ellos y se conforman.

Y ahora me pongo más subjetivo para responder a Galahad.
No. Yo no me conformo.
Tal vez pueda aceptar que Jennifer Connelly no me de bola. Pero de las minas del mundo real, de las minas tridimensionales no me voy a conformar con menos que lo mejor.
No voy a dejar de pretender tener a la más hermosa, a la más copada.
Así que no me jodan, prefiero no tener a ninguna que tener que conformarme con una que no quiero tener.
Jodanse, la más hermosa, la más copada es para mí.
Y no me vengan con que eso es relativo. No es del todo relativo.
Con las otras puedo estar un rato. Nada más. No podría soportar por mucho tiempo esa efigie de mi incapacidad. No podría soportar ese paradigma de mi conformismo.
Solo un rato nena. Nada más. Porque yo soy de ella y de ninguna más. Y ella es mía. Aunque ella no lo sepa.
Yo no me conformo androides y fantasmas. Yo aspiro a lo mejor. “Si no se puede tener todo, la nada es la perfección.”
Entonces, Galahad querido, la respuesta es no. Yo no me conformo. Yo no voy a estar abrazando a un siete mientras me babeo por un nueve.
Puedo estar con el siete un rato pero siempre tratando de conseguir al nueve.
Yo no me conformo. Es más, si me llego a cruzar a Connelly se la voy a tratar de patinar al rubiecito.
Haud credo.

¿Y ahora que pasa, eh?

Una amiga me contó una vez que un perdulario que andaba con ella le dijo que no la quería para algo fijo porque ella era muy linda. Y entonces le iba a meter los cuernos. Por lo que le dijo, este currutaco había dispuesto para su futuro engancharse con una mina no muy linda para saber que ella siempre va a estar detrás de él y no le va a meter los cuernos. Si, señores suena a chamuyo etílico pseudo flojo, pero después he escuchado algunos comentarios igual de imbéciles. Chabones que prefieren estar con feítas muertas por ellos que con hermosas perseguidas por todos.
¿Es algo así como conformismo?
Donóu.
Yo no sigo esos preceptos. Yo me quedo con las hermosas.

-Pero muchos se conforman - me dijo Galahad sin siquiera mirarme.
Después frunció el ceño y dijo con voz queda:
- Porque tenemos miedo a estar solos. Porque necesitamos a alguien que comparta nuestra cama. Porque queremos a alguien que nos acaricie y que nos diga que nos ama.
Y después se quedó callado.
Y yo nunca supe que mierda quiso decir.

Señor Dios dos puntos espacio abre mayúscula abre signo de pregunta por qué no hiciste todo bien cierra signo de pregunta espacio abre mayúscula espero respuesta punto espacio Galahad.

No me mires así, nena. Soy sólo humano y no puedo resistirme a tus encantos.

¿Sabías que con jabón común podés hacer un explosivo?
Soy el Sentido de Autodestrucción de Galahad.

miércoles, 29 de agosto de 2012

¿A vos no te jode el espíritu de la escalera?

El espíritu de la escalera.

El espíritu de la escalera es lo que pasa cuando te das cuenta de lo que tendrías que haber hecho o haber dicho un momento después. Cuando ya no podés hacer nada. Cuando ya pasó el momento. Cuando ya es tarde.
Eso es.
Así lo dijo San Destripado. Así lo dijo Palahniuk. Así lo digo yo.

Dijo San Destripado:
Los franceses tienen una frase: “ingenio de escalera”. En francés, esprit de l’escalier. Se refiere a ese momento en que uno encuentra la respuesta, pero es demasiado tarde. Digamos que usted está en una fiesta y alguien lo insulta. Bajo presión, con todos mirando, usted dice algo tonto. Pero cuando se va de la fiesta, cuando baja la escalera, entonces, la magia. A usted se le ocurre la frase perfecta que debería haber dicho. La perfecta réplica humillante. Ese es el espíritu de la escalera.

Es una mierda el espíritu de la escalera.
Es una mierda darte cuenta de algo cuando ya no podés hacer nada.

Se te pasó el momento. Ya es tarde. Ya está. Ya fue.
Y lo peor es que sabés exactamente lo que tendrías que haber hecho, lo que tendrías que haber dicho. La llave perfecta que te iba a abrir todas las puertas. El ardid justo que te iba a salvar. La faena que te iba a hacer engañar al demonio.
Pero en ese momento no te diste cuenta. No lo supiste. No lo viste. Se te pasó. No se te había ocurrido. Fuiste.
Que mal.

Estás con una chica hermosa. No creés en el amor pero creés que ella puede ser el amor de tu vida. La conociste. Te pusiste a hablar con ella. La pasaron bien. Todo iba genial.
Y ella se va. No supiste que iba a pasar, así que dejaste que pasara. Le dijiste algo que no tenías que decir. No le dijiste algo que le debías susurrar. Se pasó. Lo hiciste mal. En ese momento no te diste cuenta. No supiste cómo todo iba a terminar.
Pero ahora lo sabés. Sabés que ese era el momento. Sabés lo que tendrías que haber dicho. Lo que tendrías que haber callado. Sabés la frase perfecta que revuela por tu cabeza y te hace recordar que no podés controlar el tiempo.

Las veces que me tendría que haber peleado. Las veces que no tendría que haberlo hecho.

Me mata saber lo que tendría que haber hecho y no haberlo hecho. Me asesina saber lo que tendría que haber dicho y no dije.
Otra toma. Repetimos la escena. Un cambio en el diálogo. Ahora con más emoción. Ahora más real.
Sonido. Anda. Cámara. Anda.
Acción.
Por favor director, necesito repetir la escena. Ahora lo voy a hacer bien. Ahora lo voy a hacer mejor. Voy a decir lo que tenía que decir. No voy a cometer el mismo error.

Ella estaba dispuesta a hacer lo que vos querías que ella hiciera. Si tan solo lo hubieras hecho bien. Si hubieras dicho lo que ella quería que dijeras.

Y vos no lo sabías. Y ahora lo sabés. Porque nunca nada es tan bueno como podría haber sido. Porque todo siempre puede haber sido mejor de lo que es.
El espíritu de la escalera.
Es una mierda.
Me hace saber lo que tendría que haber sabido cuando ya no sirve saberlo. Cuando a veces parece que sería mejor nunca haberlo sabido.

Algunas veces nos sirve. Porque aprendemos de nuestros errores y cuando tenemos una escena similar a la que ya tuvimos hacemos lo que aprendimos en el espíritu de la escalera.
Pero estaría bueno haberlo sabido en ese momento. ¿No?

Por eso es medio mierda.

Somos los que tenemos la frase justa cuando ya pasó el dialogo. Los que sabemos lo que tenemos que hacer cuando ya no lo hicimos.
Somos unos boludos.
Genios a destiempo. Ganadores tardíos.
Giles.

Necesito un subidón de oxitocina, doctor.
¿Doctor?
Doctor.

Soy la Respuesta Tardía de Galahad.

Esa asquerosa inconformidad.

Esa asquerosa desconformidad.
Esa asquerosa disconformidad.

Es todo lo mismo.

Nunca estamos conformes. Siempre podemos estar mejor. Siempre podemos ser mejores.
Nuestro trabajo nunca es muy bueno. Nunca tenemos suficiente tiempo. Siempre podríamos divertirnos más. La plata nunca es suficiente. Nuestra novia no es la más linda. Nuestra esposa no es tan ardiente como podría serlo. El jardín del vecino está más bueno que el nuestro.
Nada es tan bueno como debería serlo.

Si jugás bien al fútbol querés jugar en un club de primera. Si jugás en primera querés estar en un club importante. Si estás en un club importante querés salir campeón. Si saliste campeón querés ganar más títulos. Si ganaste más títulos querés jugar en la selección. Si jugás en la selección querés estar en un club de Europa. Si estás en Europa querés jugar en el mejor equipo. Si estás en el mejor equipo querés ganar todo. Si ganaste todo querés ser el mejor. Si sos el mejor querés ser Maradona. Si sos Maradona no se qué mierda querés pero seguro que querés algo más.
Nunca estamos conformes.
Todo puede ser mejor.

Si estoy en un lugar quiero estar en otro. Si estoy en el otro lugar quiero volver a donde estaba. Inconforme. Soy un boludo. Disconforme. Siempre es lo mismo. Desconforme. Nunca es tan bueno como puede ser.
¿No te pasa? Eso de creer que lo otro puede ser mejor. Que la otra fiesta está más buena que la fiesta en la que estás. Que esa mina podría ser más linda de lo que es. Que podrías tener más aventuras de las que tenés.

Está en el ser humano ambicionar. Ambicionar algo más. Ambicionar algo más de lo que tenemos. Querer. Querer siempre más.
Ambiciosos. Eso somos.
Envidiosos. También.

Queremos más. Queremos que sea mejor. Más calidad. Más cantidad.
Nunca estamos conformes.

Siempre falta algo. Aunque sea poco. Aunque no sea tan importante. Siempre falta algo. Nunca nada es perfecto.

Es parte de nuestra naturaleza el desear lo que no tenemos. Lo que no podemos tener. Y mejorar lo que tenemos. Mejora constante. Eso no está mal. No estoy diciendo que lo este.
Hay que mejorar. Todo puede ser mejor.
Vos decí hasta dónde.

Nunca estamos conformes.

¿Tomaste la pastilla?
Si. Hoy la tomé.
¿Querés esta pastilla?
No.
¿En serio?
No.
¿La querés?
Bueno.

La palabra “lontananza” es una linda palabra. Las “enes” la hacen linda.

Soy La Inconformidad Recalcitrante de Galahad.

El Club de los Perdedores.

Yo soy el que tiene una sota debajo de la manga. Soy el que junta los cuatros. El que tiene las tres cartas de diferente palo. Soy el de los unos de oro y de copa. Soy el que no puede pescar un envido ni amedrentar con un truco.
Yo soy el que cambia las cartas de póker y recibe peores.
Yo soy el que saca un uno en los dados cuando tiene que ser alto y un seis cuando debe ser bajo.
Yo soy el que mueve la maderita que mantenía todo el equilibrio.
Yo soy al que le toca la tarjeta que te manda a la cárcel o te quita dinero.
Yo soy al que le sale mano roja izquierda detrás de su espalda.
Yo soy el que repite muchas veces “hundido”.
Yo soy el que en el último milisegundo elige la piedra cuando tenía que elegir la tijera.
Yo soy el que no entiende las señas que mímicamente descubren la palabra.
Yo soy el que no conoce la canción. El que no recuerda la escena.
Yo soy el que no sabe la respuesta. El que no estudió. El que pasa al frente sin guitarra.
Yo soy el que no salió votado.
Yo soy el que no recordás.
El que no entendés.
El que no elegiste.
El que no querés.
Yo soy el que no te gusta.
El que no te importa.
Si.
Yo soy ese.
Yo soy el perdedor.
El que pierde. El que perdió. El que va a perder.
Muchos están conmigo. Algunos no.
Bienvenidos al Club de los Perdedores.

Siempre vamos a ser más. Tristemente. Generalmente sólo gana uno. Todos los demás perdemos.

¿Estás conmigo?
La chica que te gusta no gusta de vos. Mierda. Ni siquiera te registra.
Cuando jugás perdés. Y si ganás en realidad no ganaste nada.
Si las cosas pueden terminar bien o más o menos, terminan más o menos. Si pueden terminar mal terminan mal.
Si alguna vez ganaste algo, algo te salió bien, algo, algo, algo. No te lo olvidaste más.
El caldo de la derrota ya no sabe tan mal. Ya estás acostumbrado. En ese momento de carencia de gloria te sentís como en casa. Todo normal.
¿Sos uno de los míos?
Vamos.
Deprimámonos con diversión. O divirtámonos con depresión.
Vamos.
Los últimos seremos los primeros. Si. Cuando podamos caminar sobre el agua o convertirla en vino.
Vamos.

No creo que lograr cosas sea una razón para no preocuparse; sin entrar demasiado en debates psicológicos, uno busca la felicidad y la realización personal entre muchas cosas, sin entrar mucho en detalles, y si no podés lograr nada porque fracasás siempre no vas a conseguir ni la felicidad, ni la realización personal, ni nada.

Una vez escuché de un chabón que se sentía no tan facha y viajando en un subte vio a otro que no tenía nariz, y se dijo a sí mismo, bueno, este no tiene nariz, yo tan mal no estoy...
Yo no veo las cosas así.
Yo siempre creo que el barman me podría haber llenado más el vaso.
Si, tenés dos ojos, tenés dos piernas, comés todos los días, no vivís postrado en una cama y no te vas a morir mañana en una terrible agonía. Pero si te ponés a ver las cosas así...
Yo soy de los que no se conforman, si ya se que no es bueno, pero yo siempre espero más. Prefiero compararme con los que están mejor que con los que están peor.
Y en eso radica también el seguir luchando.
Hay muchos perdedores, que tienen un trabajo de mierda, su vida amorosa es una mierda, no tienen nada en su vida que valga más que la mierda, pero ellos están conformes, algunos pobres infelices hasta están felices.
Ni siquiera, quizás, se consideran perdedores.
Este grupo es para aquellos que luchan y caen, porque todos caemos. A la larga todos vamos a perder.

Soy la Carencia de Serotonina de Galahad.

Ella me miró y se puso a bailar con otro. Y yo no pude dejar de mirarla.

jueves, 9 de agosto de 2012

Te voy a arruinar la vida.

Naciste un día sin importancia en un lugar intrascendente en una familia normal. Creciste con tus hermanos y con tus amigos haciendo boludeces por la tarde y sin ninguna preocupación por la vida. Esos momentos van a haber servido esencialmente para añorarlos en los tiempos de responsabilidad, angustia y dolores existenciales en los que el tiempo trivial se mueve a mil doscientos segundos por hora. Esos momentos van a servir para añorarlos por siempre.
Tuviste un par de amores platónicos y nunca consumados en tus pueriles años que si bien pudieron haberte marcado no pensaste en ese momento que iban a ser tan importantes o tan únicos. Creías que todo podía ser mejor y todavía no te habías dado cuenta de que es más fácil que todo empeore.
Y ahora. Ahora estás en el presente. El pasado son sólo recuerdos que no recordás y el futuro son sólo planes que no existen y muy posiblemente no existan.
Sigamos con tu vida carente de sentido.
Vas a haber crecido creyendo que la grandeza te espera con un ramo de rosas rojas detrás de una gran puerta de oro que se va a abrir con sólo apoyarle tu mano. Estabas preparándote para ser una estrella de rock. Un astro del cine. Un inventor revolucionario. El Don Juan más extraordinario que hubiera existido. El tipo más rico del planeta. La celebridad más adorada.
Pero nada de eso va a pasar. Vas a caer cientos de veces y te vas a volver a levantar unas cuantas. La chica de tus sueños no te va a dar bola. Y seguramente un par de potables se van a hacer las reinas con vos. Vas a acostumbrarte al fracaso. Tanto vas a perder que te vas a convencer que así es la vida, que eso les pasa a todos.
Si no fuiste lindo cada vez lo vas a ser menos. Cada vez vas a ser más feo. Más viejo. Más invisible.
Si antes no te daba bola la chica de tus sueños, te diste cuenta de que un día vas a caer tanto que ninguna te va a dar bola. Así que hacés algo antes de que sea tarde. Y te conformás. Te vas a conformar con una chica bastante bien. Algo linda. Algo simpática. Nada mal. Ella va a estar a tu alcance. Y te vas a convencer de que eso es la felicidad.
Pero te digo la verdad. La felicidad es una ilusión. La tristeza es la reina del corso.
Vas a conseguir un trabajo “más o menos” y te vas a convencer otra vez de que así es la vida. De que tenés que trabajar para vivir. Y en un momento te vas a olvidar de vivir. Y sólo vas a vivir para trabajar. Y chau familia. Chau amigos. Chau diversión.
Y toda esa mierda te va a arruinar lo poco que tenías.
El tiempo va a seguir pasando. Cada vez más rápido. Y tus sueños se van a seguir nublando.
Un día, pobre infeliz, te vas a dar cuenta de que perdiste todo. Tus amigos fueron desapareciendo. Las chicas dejaron de mirarte hace años. Ya se te pasaron todos los trenes. Tus sueños sólo existen en tu almohada. Y vas a seguir viviendo por inercia.
Vas a convencerte de que esa trivialidad efímera es la felicidad. Un triunfo pasajero. Quince minutos de sonrisas. Siete segundos de placer. Una risa. Dos miradas. Una palabra. Un momento. Nada. Nada. Nada.
Los años van a pasar cada vez más rápido. A ciento cinco días por año. Todo va a ser más rápido. Y vos vas a ser cada vez más lento. Cada vez tu pasado va a ser más brillante que tu futuro. Cada vez va a ser más importante lo que pasó que lo que va a pasar.
Y cada vez vas a olvidar más todo eso que pasó. Y cada vez va a ser más lejano. Como si no hubieras sido vos. Como si hubiera sido otra vida.
Te vas a empezar a cansar de todo. De tu trabajo. De tu mujer. De tu vida.
No porque estén mal. Sino porque siempre van haber sido iguales. Y siempre van a seguir siéndolo.
Todo va a ser igual. Día tras día. Porque te vas a dar cuenta de que ya no podés cambiar nada. Tu trabajo es lo que es porque ya sos muy viejo para empezar otro proyecto. Ya sos muy viejo para cambiar de mujer. Ya sos muy viejo para seguir vivo.
Años y años de vida y lo único que recibís como premio es la vejez. Un cuerpo débil, cansado y feo.
Vas a tener que dejar de pensar en todo eso que no hiciste, en todo eso que no podés hacer, en todo eso que jamás vas a hacer. Si no dejás de pensar te vas a querer matar.
No te preocupes, ya te vas a morir. Pero antes vas a sufrir un rato más.
Vas a ver como todo se cae a pedazos. Vas a empezar a padecer más dolores y enfermedades. Vas a tener que dejar de hacer muchas cosas. Ya no vas a poder correr, ni montar, ni coger, ni nada raro. Ya vas a estar viejo para todo eso. En tu cabeza van a pasar más cosas que en tu vida. La envidia te va a corroer. La envidia por los que hacen lo que vos no podés hacer. La envidia por los que hacen lo que vos nunca pudiste y jamás vas a poder.
Cada vez todo empeora.
Sólo te va a quedar tu familia y algunos amigos.
Y los vas a querer tanto para que tanto los sufras cuando los empieces a perder.
De a uno los vas a ver enfermar. Y vas a sufrir cuando mueran.
Todos mueren. Tus padres van a morir. Tus hermanos van a morir. Tus amigos van a morir. Y tu esposa también.
Todos mueren.
Y vos vas a estar ahí para padecerlo.
Hasta que te toque a vos.
Solo.
Y te vas a dar cuento de que todos esos años sólo duraron segundos. Unos minutos tal vez. Nada más. Todo pasa muy rápido. No tuviste tiempo de darte cuenta de nada.
Y te vas a dar cuenta de que todo fue trivial y efímero. Te vas a dar cuenta de que no pudiste hacer todo lo que quisiste. Te vas a dar cuenta de que no existieron las segundas chances. De que tu destino te la puso un par de veces. De que nada es tan bueno como lo soñaste.
Te vas a dar cuenta de que en realidad no hiciste nada. La felicidad fueron pepitas de chocolate en una galleta fallada. Nada tuvo sentido.
Y vas a ser nada.
Y sólo te van a recordar unos pocos que se van a ir olvidando de a poco.
Hasta que ya no seas más que una foto. Vieja y gastada.
Eso es todo.
No hay trucos.
No hay magia.
No hay vidas paralelas, ni segundas oportunidades. No hay vida eterna. No hay elixires de la juventud.
No hay batallas celestiales para cambiar el destino del Universo.
No hay nada más raro de lo que le pueda pasar a un pollo, a un perro, a una tortuga.
Nada.
Listo.

Ya está Dios, ya te descubrí.
Si es que hay alguien ahí.

Soy La Mente Podrida de Galahad.

No todo tiene que ser así. Pero hay tantos mensajes que te dicen que la vida es hermosa y que tu vida va a ser perfecta, que esto es la contraparte. Sabelo, no todo va a ser tan bueno.

Estoy teniendo problemas existenciales del primer nivel.

Estoy complicado.

En serio, es serio. No te jodo.
No tengo que pensar. No tengo que pensar. No tengo que pensar.
Bueno, voy a pensar un poco en todo esto para poder escribir todo esto.
Ahí vamos.

Peeero antes. Si sos una de esas personas que no pretenden leer mucho y les gusta opinar de todas formas, leé  lo que está en negrita para saber más o menos de que trata todo esto y si no entendés de todas formas y todavía querés opinar, bueno, el texto que hay a continuación te va a llevar unos seis minutos leerlo. Estás advertido. Soy Galahad, ¿no te habías dado cuenta? Seguí de largo si no te interesa.

Ahora si. ¿En qué estaba? Ah, si.

Digamos que hay tres niveles de problemas existenciales.

El primero es cuando, por ejemplo, te deja tu novia y te ponés triste y te empezás a preguntar qué hiciste mal y qué podrías haber hecho. O se muere tu perra, no se, eso. En un mes, en un año, en un tiempo vas a estar bien y ya no vas a tener más problemas existenciales hasta que este ciclo se repita. Digamos que simplemente estuviste un rato en el grupo de los Seres con Problemas Existenciales. Sacaste un pase y lo usaste. Y listo.
Este es el grupo más común, todos osaron estar en él en algún momento por alguna razón. Es una pena pasajera, un dolor momentáneo. No importa si ese momento sólo dura unas semanas o un par de años, es algo que no forma parte de vos, viene y así como viene se va.
Estos serían los problemas existenciales de tercer nivel.

Después vienen los de segundo nivel. Un gran grupo de gente está en ellos. Por lo general son esas personas depresivas, pesimistas, taciturnas que piensan todo el tiempo en todo. En todo lo que podría ir mal, en todo lo que salió mal, en todo lo que podría haber sido mejor. En todo.
Las personas de este grupo se cuestionan su existencia. Se preguntan porqué existen. Viven envidiando a los que tuvieron más suerte. Se la pasan pensando qué podrían hacer para cambiar las cosas. Se la pasan pensando si aunque hicieran algo para cambiar las cosas las cosas realmente cambiarían. Se viven cuestionando a si mismos y a su mundo. Viven pensando que la chica de sus sueños no les dio bola, viven creyendo que si el destino hubiera sido un poco más caritativo con ellos las cosas hubieran sido diferentes y ellos podrían haber sido más felices.
Yo estuve en este grupo, pero como siempre busco superarme, me pasé al de primer nivel. ¿Cómo me iba a quedar en el segundo nivel?

Y ahora si. Vamos a hablar de lo que íbamos a hablar.
Los problemas existenciales del primer nivel.
Y el hecho de que ahora yo formo parte de esta elite.

Si. Que bueno. Diversión, diversión, diversión.

En los problemas existenciales de primer nivel ya no importa tanto el yo sino que importa más el nosotros. Ya no importa tanto el porqué sino que importa más el para qué.
En los problemas existenciales de primer nivel uno no piensa lo que podría pasar con uno, sino lo que podría pasar con toda la existencia. Uno no se pregunta porqué las cosas salen como salen sino que se pregunta para qué salen.

Cito:
(…) Hubo un momento en que empecé a mirarme las manos y a preguntarme si eran mías. Un tiempo en que empecé a mirar todo lo que pasaba a mi alrededor como si yo no estuviera ahí, como si fuera simplemente un espectador, como si yo no existiera.
Busqué en internet y decía algo como que esa sensación se llamaba “despersonalización”, que es cuando dejás de darte cuenta de tu propia existencia, o algo así.
Y ahí me agarraban unos principios de lo que internet llamaba “ataques de pánico”, y en esos momentos me ponía a pensar y tenía terribles dilemas existenciales. Pero de los más jodidos, no de los simples. De los de primer orden. No era que me preguntaba porqué estaba yo ahí y no en otro lado o porqué me pasaba lo que me pasaba y cuál era el sentido de que me pasaran esas cosas o que no me pasaran otras. No me preguntaba cuál era el sentido de mi vida ni qué tenía que hacer. Era peor. La pregunta era: ¿para qué? y no era sólo para mi, era para todo. ¿Para qué existe la humanidad? La pregunta no era tanto: ¿existe la vida después de la muerte? La pregunta era: ¿para qué existiría la vida después de la muerte? Aunque existiera la reencarnación, aunque existiera el cielo, aunque existieran las otras dimensiones; la pregunta sería: ¿para qué? Aunque todo esto fuera interminable, aunque hubiera ciclos y ciclos de vidas, aunque hubiera un lugar eterno. La pregunta es ¿para qué?
Internet no tenía respuestas para esto.
Lo mejor que podía hacer era tratar de no pensar más.
Así que volvía a los videojuegos. Y a las pelis. Y a las historietas. Y a Soda Stéreo. Y a Jennifer Connelly. (…)
Dejo de citar.

Entonces, no es tanto que a uno le preocupe lo que pueda pasar con su vida, es más bien que uno se pone a pensar lo que puede pasar con la existencia toda.
Y ahí no tan queridos amigos, meretrices y ogros es cuando nos metemos en un lío mental. En una lid psicológica.
¿A dónde está yendo todo?
No es la falta de sentido de las cosas lo más preocupante. Lo preocupante es que aunque hubiera un sentido para todo, nada tendría sentido de todas formas.
Explayándonos. Si estás en el segundo nivel, en lo más alto del segundo nivel de problemáticas existenciales, te decís: “estaría bueno que hubiera un sentido para todo, una gran razón para que todo pase”. Algo así como que venga un tipo de otra dimensión y te diga que sos la única esperanza de la humanidad y te lleve a otro mundo y te presente a la chica de tus sueños que se enamora perdidamente de vos y todo marcha bien hasta que es capturada por el cruel ser que está poniendo en jaque al universo hasta que vos después de un superentrenamiento te volvés re copado y salvás a la humanidad toda y te convertís en el mayor héroe del universo.
¿Genial, no?
No.
¿Cómo que no? Es genial. Como Matrix, como Star Wars. Como John Carter. Como Flash Gordon.
Genial, genial, genial. Y no importa lo que digas. Si tan sólo mi existencia tuviera tanto sentido.
No, no es genial. Si pensás así, te felicito*, estás o podés llegar a estar en el segundo nivel de problemas existenciales.
Te voy a contar porqué los que estamos en el primer nivel no lo encontramos tan copado.
Es sólo una oración de dos palabras:
¿Para qué?
O también puede ser:
¿Y qué?

Salvaste a la humanidad. Conseguiste a la chica. Te convertiste en un héroe. Te volviste copado. Las minas mueren por vos. Todos te idolatran. Tenés todo lo que podés desear.
Quiero que te regodees un rato en pensar bien en todo eso.
¿Listo?
Y ahora yo te digo: ¿y qué?
¿A dónde va todo? ¿A dónde te llevan tus acciones? ¿Cuál es el fin de todo?

Incluso los que se excusan en la existencia de siguientes mundos perfectos no pueden solventar todas esas disfunciones eréctiles del recto pensamiento.
Supongamos que tu vida fue genial y te moríste y conociste a tu creador preferido. ¿Y? Y te dice que si querés podés jugar un rato más al juego de la vida metiendo otra ficha, o te podés ir con él a tomar un naranjú y hablar de la vía láctea. Vos le decís que querés jugar un rato más pero que esta vez querés ser pelirrojo y tener pies grandes, y un nombre más largo y que tu novia tenga un lunar en la frente.
Y jugás otra vez y morís, y volvés otra vez al mismo lugar y te preguntan otra vez si querés jugar de nuevo. Jugás de nuevo cinco o seis veces más y por último aceptás el naranjú y la plática láctea.
¿Y?
No se. Sos feliz, la plática es re linda y vos te sentís re bien y el naranjú está riquísimo. ¿Y?
¿Después? ¿Y? ¿Para qué?

Eh, no se. Dejame que te invento algo copado enseguida… Ahí está, te convertís en un dios y te ponés a crear a tu propia humanidad, a tu propia galaxia, a tu propio universo.
¿Y?
Y no se. Vas a estar ocupado un rato.
¿Y?
Lamento** decirte que aunque hayas vivido miles de vidas y seas el mayor héroe de la existencia toda y te hayas convertido en todo un dios, creador de muchos universos. Bueno, nada. No me importa. Sólo te tengo una pregunta:
¿Y?

A la larga todo parece un videojuego. Mientras estás jugando todo tiene sentido.

Entonces, los que no se habían puesto a pensar nada de esto, bueno, estemm, de nada.
No, en serio, no me lo agradezcan.
Para los que estaban en el tercer o en el segundo nivel, ¿vieron? Todavía pueden subir un poco más.
En serio, de nada.

Entonces.
¿Están o estuvieron en alguno de los niveles de Problemas Existenciales? ¿Qué piensan del primer nivel? ¿Qué piensan? ¿Están pensando algo?

Ahora si. Piensen un poquito en todo esto y opinen. Yo ya estoy. Ahora si. A pensar en idioteces por un rato.

Hace mucho que no vuelo en los sueños. Cuesta tanto. Es como estar nadando en el aire.
Interrumpen mi pensamiento diciéndome “hola” y preguntándome qué necesito.
Hola que tal, le digo, venía a buscar a ese Pegaso y un anillo mágico. Si, soy Galahad.

*    en realidad no te felicito.
**  en verdad no lo lamento.

Soy Los Ojos Secos de Galahad.

lunes, 6 de agosto de 2012

La familia de pegatina de los autos no me gusta una mierda.

Esa familia de palitos. Esos “estiquers” de personitas. Esas figuritas que van en la parte posterior de los autos.
No me gustan una mierda.

¿Vieron esa extraña moda automovilística internacional? Si, es una moda. Si, es internacional.
¿De dónde mierda salió? ¿Quién mierda inventó esa porquería? No tengo la más puta idea.
Quizás un tipo un día por la mañana mientras comía sus cereales empezó a hacer un recuento de su familia. Tengo dos hijas, se dijo, tengo un hijo, está mi esposa y tenemos un gato y un perro. Y pensó, y pensó y pensó, y después se dijo: ¿No sería genial que todos lo supieran? ¿No sería copado que todos supieran cómo está compuesta mi familia con sólo verme? Podría hacerme una remera que dijera: dos hijas, un hijo, una esposa, un perro, un gato. No, se dijo finalmente a sí mismo. Tendría que usar la remera esa todos los días. Por un segundo se le cruzó la idea de hacerse un tatuaje, pero la descartó cuando se dio cuenta de que tendría que hacérselo en la frente si quería que todos lo vieran. Y no era fácil escribir tanto en una frente. Podría hacerlo con figuritas de personitas hechas con palitos para que la gente no tuviera que estar leyendo, se iluminó y se sintió muy inteligente. ¿Pero dónde podría ponerlo para que todos lo vieran y no tuviera que usar la misma remera todos los días y no tuviera que tatuarse la frente? Y recién cuando se encontró en un puto embotellamiento a dos cuadras de su oficina tuvo la iluminación. En la parte trasera de los autos todos lo verían, se dijo. Podría poner figuritas familiares para que todos sepan cómo está compuesta mi familia, se repitió con gran alegría.
Y así lo hizo. Y cuando los demás vieron sus figuritas familiares con la detallada composición de su familia, creyeron que era una buena idea. Y ellos también pusieron sus figuritas familiares en sus autos. Y unos turistas vieron todos esos autos con figuritas familiares y creyeron que era divertido y tierno y copado, y entonces decidieron hacer lo mismo cuando volvieran a sus países.
Y así, en todo el mundo comenzaron a aparecer las pegatinas de familia en todas las partes traseras de todos los autos. Para beneplácito del mundo entero.

Galahad vomita un espeso arcoiris y luego se limpia con su manga almidonada.

Bueno, a mi no me gustan una mierda las pegatinas automovilísticas de familias hechas con palitos. Por ahí a vos te gustan, no se.
Las opiniones son como los culos.

Peeero. El caso es que están en todos lados, no es algo de nuestro país nada más. Es algo mundial.
Para el placer de todos a continuación dejaré unas imágenes.








¿Sabés por qué sos una yegua? Porque se te están ocurriendo un montón de cosas copadas que querés hacer conmigo y no tenés el coraje para hacerlas. Porque yo nunca voy a saber lo que querías hacer conmigo.

Soy El Ruido Tripalístico de Galahad.

martes, 31 de julio de 2012

Soy celoso de tu pasado, nena.

¿No les pasa?
A mí si. No quiero saber nada, nena. No quiero saber nada de lo que pasó. No me cuentes de tu ex. No me hables de cuando él era tu novio. No me digas todo lo que hicieron.
Yo no tengo celos en el presente. No tengo celos peligrosos por lo menos. No me molesta que la chica esté hablando con chicos. No me molesta que tenga amigos. No me jode que los tipos la miren y que le hablen.
Se que yo soy mejor que ellos. Se que ella está conmigo.

Pero no puedo meterme con su pasado. No puedo hacer nada con las tardes románticas que tuvo con su segundo novio. No puedo hacer que ese amor de verano no haya existido.
Y no puedo dejar de odiar al hijoputa que la desvirgó.
Y yo no estuve ahí. Yo no estaba. Yo no existía en esa vida.
Mierda.
No me cuentes que en esa galería lo besaste por primera vez. No quiero saber con cuántos te arrinconaste en esa sombra. No me hables de lo que ese otro te decía cuando cogían.
No quiero saber nada de eso.
Hagamos como si nunca hubiera existido.
No tenés pasado, nena.

¿No les pasa?
Ahora les va a pasar.
Ponete a pensar que esa mina que ama con locura ya amó con locura a otros antes que vos.
Pensá que esa diosa de litera ya se enliteró con otros cuantos para adquirir esa magia.

Imaginate a todos sus novios. Imaginá todo lo que hicieron.
O no imagines nada. Mirá al tipo que ella te señala cuando te dice “ese era mi novio” o mirá las fotografías. Tal vez hasta hay videos.
Y no tenés que ser muy creativo para pensar todas las situaciones que esos otros tuvieron con tu chica. Ella te lo puede contar todo sin querer hacerlo. Como un comentario al pasar. “En la sombra de ese árbol besé a Maty”. “En este bar conocí a Iván”. “Siempre veníamos a este hotel con Rodri.” “Martín siempre me decía eso”.

Soy celoso de tu pasado, nena.
No me cuentes eso.
No tengas pasado.
Se que sólo existo yo y que yo soy el mejor.
Pero antes no existía.
¿No les pasa?

Así que si querés que pase algo entre nosotros, no tengas pasado, quiero que no hayas existido antes de mí. Quiero que todo haya sido malo, no menos bueno, rematadamente malo hasta que llegué yo.

Hay chabones que no quieren tener novias lindas porque son celosos. No quieren que su chica se vea hermosa. No quieren que se arregle. No quieren que use ropa sensual. No quieren que use minifalda. No quieren que baile sensualmente. No quieren que se mueva etéreamente. No quieren que salga sin ellos. No quieren que salga sola. No quieren que hable con otros. No quieren que tenga amigos.
A mi no me importa eso.
Pero si me molesta lo que pasó antes.

Soy celoso de tu pasado.

Listo.

Soy La Vena Yugular de Galahad.

Amar sin ser amado.

Es una mierda. Suena a la canción. Pero es una mierda. Es un garrón.

Amar sin ser amado. Más mierda o sarna. Es un anagrama. Me cago. Me cagó.

¿Me seguís? ¿Seguís leyendo?
Bueno, entonces seamos más directos.

El amor no es tan bonito como dicen. El amor no es todo eso que se escucha por ahí. El amor es difícil. El amor puede ser una mierda.

Mucha gente se murió por amor. Algunas personas mataron por él. Otros se mataron por él. Unos se volvieron locos. Algunos dejaron de serlo. Nadie se escapa. Ninguno lo hizo.

No siempre es bueno. No es rosa. No es de rosas. Ni poemas. Ni palabras dulces. Ni susurros al oído. Ni caricias leves. Ni besos escondidos. No es sólo eso. No es sólo lindo. No es todo bueno. No es siempre bonito.

Cuando sos chico creés que enamorarte va a ser genial. Vas a sentir mariposas en el estómago. Vas a recordarla a ella todos los días con una sonrisa en tus labios. Todo va a ser perfecto. Un día le vas a decir lo que sentís, lo que enciende tu corazón y ella te va a decir que ella siente lo mismo por vos. Y vas a vivir feliz para siempre. Y van a comer pato a la naranja. Felices. Si.

Mentira.

Bueno, no siempre. Pero muchas veces es mentira.

Te sentís como un idiota. No podés pensar en nada porque estás pensando en ella. Y sos un tarado. Y no te sentís bien. Porque vivís planeando estrategias para lograr que se den las cosas que el destino cabrón no intenta resolver. Y las cosas no salen bien. Y no la ves. Y cuando la ves dudás. Ella no piensa en vos. Ella lo mira a él. Todo sale mal. Pero igual te jugás. Y cuando lográs sacarte toda esa cosa que tenés adentro, todo eso que te estuvo jodiendo todos los días desde que la conociste… nada pasa a ser mejor. Todo se va a la mierda. Todo es peor. ¿Por qué? Porque no existen las hadas, cabrón.
Ella no está con vos. Todo eso que pensaste que iban a ser juntos guardatelo donde te entre. Ella gusta de otro. Todo lo que pensaste que ella te iba a decir, todas esas palabras románticas, dejalas para escribir una novela. A ella no le importás.
Mierda.
Y ahí, triste lector, volvemos al principio. Como un ourobouros.
Amar sin ser amado. Es una mierda. A veces amar es una mierda.

Me gustaría no creer en el amor pero siempre vuelvo a enamorarme.

Algunos se conforman con amar. Otros con que los amen. El problema es cuando querés que te ame la persona a la que amás. Y ese es un problema.

Me gustaría no amar pero siempre vuelvo a creer en el amor.

Ella va a ese lugar por él, no por mi.
Ella piensa en él, no en mi.
Ella habla de él, no de mi.
Ella lo ama a él, no a mi.

Soy la Triste Memoria de Galahad.

Necesito fluoxetina.
No tenemos.
Gracias igual.

¿De qué mierda sirve que piense en ella si ella piensa en otro? No me sirve a mi. No le sirve a ella. No le sirve a nadie. Y a mi me hace mierda.
No puedo dejar de pensar en ella. No puedo dejar de penar por ella. No puedo dejar de pensar. No puedo dejar de penar. No puedo. No puedo. Ella. Ella.
Ella está en mi pensamiento. Ella está en mi mente. Ella me vuelve idiota. Ella me pone demente.
Es tan fácil amar a la mujer que te ama. Es tan bueno que te ame la mujer que amás. Es tan difícil amar a la mujer que no te ama. Es tan horrible que no te ame la mujer que amás. Es eso. Es una mierda. Así de fácil. Así de difícil.
Amar sin ser amado. Es algo muy triste.

“No llores por quien no te ama, ama a quien llora por ti.”

Soy la Lontananza Desahuciada de Galahad.

Yo no dije que el amor es una mierda. Dije que a veces el amor es una mierda. A veces. Y estoy suponiendo que todos suponen que el amor es algo copado. Entonces yo mando la contra. El retruco.
Mierda.

Amar sin ser amado es una mierda. Todo sería más fácil si no tuviera que amar. Ese es el problema, enamorarse. Enamorarte cuando no tenés que enamorarte.
Me cago en el amor que no me pide permiso para arruinar mis cagados sentimientos.
Me cago en eso. Mierda.

Voy a dejar de enamorarme y todo va a ser más fácil. Esa es la posta. No me jodan. Los que no se enamoran siempre zafan. Salgan bien o mal las cosas. Zafan.
Voy a dejar de sentir. Voy a erradicar mis sentimientos. Voy a dejar de enamorarme.
Voy a ser uno de esos, que si las cosas salen bien, bien. Y si las cosas salen mal, está bien también. Y a la mierda. Sin pensar en lo que podría haber sido. Sin pensar en ella. A la mierda.

O lamúr brouc mai jort and nau aim eiking for iu.
Me voy a cagar en el amor. Me voy a orinar en el romance.
Si yo me enamoro la cago. Yo me enamoro, ella no quiere estar conmigo y después viene un pelotudito que sólo se la quiere mover y ella le da bola. Y él no es nada. Y para él ella no es nada.
Y ellos se quedan juntos.
Y yo me quedo sin ella.
Y soy un pelotudo.
Me molesta que los tarados se queden con las minas más hermosas que haya visto Febo que lo vio todo. Me molesta que esos tarados las engatusen con una frula mal concebida. Me molesta que esas minas se enamoren de ellos.
Me molesta que a esos tarados realmente no les importen ellas.
Eso me molesta.

Me cago en todo eso.

Me cago en las putas rosas. Sodomizo al cabrón de Cupido. Me diarreo en las canciones melosas. Me garcho de parado a Afrodita. Me defeco en las poesías hermosas. Cago a piñas al maricón de Eros.

Me cago en el puto kavorka de Romeo que le hizo ganarse a Julieta en una noche. Me cago en eso si soy Paris.
Me cago en ser Noah cuando ve a Allie con Lon. Me cago en ser Lon cuando sabe que Allie está con Noah.
Me cago en ser Pelayo cuando ve que Sofía se queda con César.
Me cago en ser César cuando se queda sin Sofía.
Me cago en amar sin ser amado y en toda esa tristeza.
Me cago en eso.
Me cago en el amor no correspondido. Me cago en ese amor sin salida, en ese amor obsesivo.
Me cago en ser el vértice de un triángulo que pasa a ser una recta que no lleva a ninguna parte. Que termina en la mierda.
Me tengo que olvidar de todo.

Me olvido de pensar en ella. La saco de mi cabeza. Me olvido de las rosas rosas. Me olvido de los lentos en inglés. Me olvido de las poesías de poetas muertos. Me olvido de las mariposas estomacales. Me olvido de las llamadas, los mensajes y las notas. Me olvido del romance y de todas esas cosas.
Me olvido.
Me olvido de mi.
De ella. De todo.

Mentime, decime que me amás con locura. Soy un idiota y te voy a creer.

Necesito una sobredosis de dopamina.

"El que es amado no duda de nada. El que ama duda de todo."

El problema no es amar. El problema no es que no te amen. El problema es que ames a la que no te ama.

Soy el Labio Mordido de Galahad.

Detesto a esos idiotas que no pueden soportar que alguien hable con sus novias.

Dios, como los odio. Imbéciles de mierda que no pueden aguantar que otro varón hable con sus chicas. ¿Celosos? No se, es algo más estúpido todavía.
Odio a esos simios que te buscan pelea porque encaraste a su chica.
¿Los conocés? Si, seguro que viste a más de uno.

Vamos a fragmentarlos:

Son unos tipos muy cortos que por alguna casualidad de la vida que no llego a comprender consiguieron una novia. Y a esta chica le andan siempre encima porque su mentalidad de simios tontos (o sea entre los simios son los tontitos), les dice que la chica en la primera de cambio se va a agarrar a otro chabón. Y si, neanderthal de mierda, si sos tan idiota es seguro que tu novia va a querer agarrarse a otro. Pero ellos no se dan cuenta que es justamente su naturaleza oligofrénica la que los hace tan poco queridos.
Bueno, sigo: Estos paramecios no le permiten a su chica hacer ciertas actividades como las danzas porque otros tipos las van a estar viendo y van a tener ropa ajustada o escasa; o como el teatro, por las mismas razones y porque no vaya a ser que tengan que estar cerca de otro muchacho.
No les permiten hacer una mierda, es más. Por eso están siempre con ellas, para que nadie las toque, para que nadie las mire, para que nadie les hable.

En muchos casos estos seres célula eucariota van a terminar poniéndose de novios con una más bien feíta porque saben (piensan) que ella no los va a engañar, y nadie las va a mirar a ellas.
Así funciona a la larga la escasa mentalidad gorilistíca de estos infrahumanos.
Parece mentira pero es verdad.

Pero en el caso de que su chica sea linda, porque todavía no tomaron la determinación de quedarse con la feíta, los limitados estos le van a estar encima hasta en el boliche y van a estar dispuestos a cagarse a piñas con quien ose mirar a su chica premio.
Y acá venimos a lo más interesante.

Pregunta sin sentido: Si sos tan imbécil que no querés que tu novia esté en el puto boliche ¿por qué no la encerrás en el sótano?
Obviamente ellos querrían hacerlo pero la novia no los deja y mucho ella no quiere.

Sigamos.
Vamos con la redundancia. Estos desperdicios de piel salen a bailar a los boliches con sus novias. (La explicación es que la novia quiere salir y el idiota decide salir con ella, aunque no quiera, para poder controlarla y controlar a los que se le acercan). Una vez que están en el boliche bailan todo el tiempo con ella hasta que se cansan y se sientan a mirarla o van a la barra y la siguen mirando o se van al baño o a fumar y dejan a un amigo imbécil para que mire y controle.
Y ahora pasamos a lo más divertido.
Si vos sos un chabón común que anda divirtiéndose por ahí en el boliche y decide encarar chicas sanamente ( con este adjetivo me refiero a que no sos un drogón que se les acerca al oído y les babosea el cuello mientras les manda una mano en el culo y les gruñe) posiblemente te cruces con uno de estos mononeurona.
Pasa así: vos estás jodiendo por ahí y sin darle demasiada importancia encarás a una chica que está bailando sola, con sus amigas o está por ahí sin ningún chabón que vos hayas visto cerca.
La chica te va a decir que no quiere nada, quiera o no, porque su novio anda por ahí o porque no tiene ganas.
Vos te vas.
Y los siguientes pasos ya no los tomás vos.
El simio se te va a acercar y te va a hacer quilombo por la simple razón de que te encaraste a su chica o de que le hablaste o de que la invitaste a bailar.
Y ahí está. Ahí entramos en el tema principal.
¿Cómo puede ser que estos imbéciles al cuadrado no puedan soportar que otro se acerque a hablarle a su novia? ¿Cómo pueden ser tan idiotas al cubo?
Si uno dijera que el otro tipo se acercó y le mandó mano en la concha y le dijo que si no le chupaba la verga la mataría a ella y a su madre, bueno, en ese caso, bueno, andá a buscarlo y fijate que onda como le quedaría el ojo negro… pero ir a buscar pelea porque el otro simplemente se acerca a hablarle o a invitarla a bailar… chabón, no mereces estar en la civilización, andá a una isla a perseguir cabras.

Vamos a los datos reales.
Con un amigo boludeando por el boliche. El chabón este encaró a una mina, no pasó nada, siguió bailando y jodiendo con otro amigo, yo me quedo rezagado y se me acerca un gordo imbécil que conocía de un lugar deportivo. Se me paró al lado mío, estabamos lejos de mi amigo y el otro. Yo saludo al gordo imbécil que tiene cara de orto y encima está medio chupado. Haciéndola corta me dice que sólo porque el otro chabón es mi amigo no lo va a ir a cagar a piñas. ¿Por qué razón lo iba a cagar a piñas? Porque se encaró a su novia. ¿A quién? A una que estaba allá, donde no estuvimos ni un segundo, fue un: “¿querés bailar? ¿no? Listo.” Y este gordo imbécil lo sigue mirando mal a mi amigo. Y me dice que en donde se lo cruce lo caga a palos. Yo le digo bla bla bla, y le hago saber que yo pienso que es un imbécil y que se nota que encima está en pedo, se lo hago saber de manera inteligente y sonriendo y el gordo idiota de todas formas no parece entenderlo.

Estamos jodiendo en el centro con unos amigos y a uno le llega un mensaje de su primo que le dice que raje porque no se quién le dijo a un imbécil que la noche anterior este chabón se había encarado a su novia, entonces ahora con su patota lo iba a ir a buscar para cagarlo a palos.
¿Se puede ser más imbécil?

Y por último a modo de ejemplificar estas líneas:
Estamos jodiendo con un amigo en la joda, así como al pasar mi amigo encara a una, no pasa nada, seguimos caminando y entonces se nos acerca uno de estos imbéciles. Se le acerca a mi amigo y le dice que encaró a su novia, mi amigo le responde amistosamente, no se burla de él y trata ser empático. El chabón se le acerca tanto que parece que le quiere dar un chupón, yo me quedo a cierta distancia para que no se arme lío. Se acerca otro con la consigna de: “¿qué te pasa con mi hermano?”. Yo me acerco a hablarle porque ya estaban los dos sobre mi amigo. El tipo se me acerca como para darme un beso, ya sabés como se acercan estos imbéciles. Estamos tratando de que no se arme lío, no nos amedrentamos pero no vale la pena armar una gresca por una acción tan baladí. Entonces se acerca otro simio con la consigna: “¿qué te pasa con mi amigo?”. Listo. Ya está. Los simios estos siempre andan en manada. Se acerca otro. Bueno, fue. Listo. Los idiotas no querían entrar en razón y nosotros seguimos nuestro camino. Pero… nos siguen. Ya son cinco. Capaz seis. Mi amigo le dice al primer idiota que salga un mano a mano en el patio. Yo miro todo sabiendo que no va a existir un mano a mano, que va a ser un seis contra dos.
Y fuimos todos al patio. Y seis contra dos.

Volviendo.
¿Podés ser tan idiota de no soportar que otro varón se acerque a hablar con tu chica sin faltarle el respeto?
Creo que existen muchos de estos imbéciles.

Carlito Brigante, que es un groso, dejaba que su chica bailara con un italiano frente a él porque a ella le gustaba bailar y a él le gustaba verla. Y el tarado de su abogado quería armar quilombo. Y bien sabemos que por ese tarado todo se fue a la mierda en “Carlito´s way”.
Para mi es así. Si tu novia es linda, la van a mirar, y cuando ande por la calle le van a decir piropos, y algunos la van a encarar, y en el boliche la van a invitar a bailar. Y cuando vayas caminando se van a dar vuelta para mirarla.
Y me parece bien, si no la molestan, me parece bien.
Creo que feo sería andar con una que nadie quiere ver ni encarar ni nada.
Como odio a estos idiotas.

Capaz que tengo poderes pero no recuerdo cómo usarlos.
Soy el Puño Apretado de Galahad.

¿Cómo pueden estar besándose tanto tiempo?

¿Cómo mierda hacen? ¿Para qué mierda lo hacen?
¿De qué mierda estoy hablando?

Viste esas parejas, no importa si recién se conocieron o si se conocen desde el jardín, esas parejas que se empiezan a besar y siguen, y siguen, y siguen, y siguen, y siguen, y pueden estar por largos minutos, para no exagerar, laaargos minutos besándose. ¿Los viste?
Yo no soy una de esas personas.
Ya se, me vas a decir que les gusta besar, que no tienen nada mejor que hacer, que ellos pueden hacer lo que quieren, que no es mi problema, en fin: que les gusta. Si, no es mi problema. Si, seguro que les gusta.
Teniendo eso aceptado vayamos al desmembramiento de este tema.

¿Cómo mierda pueden estar besándose por tanto tiempo?
O sea, yo soy un ser común, casi humano, y eso me parece: inútil, sinsentido y aburrido.
Para mí el beso puede ser: una muestra de cariño y todas esas cursilerías, un intercambio de intenciones afrechudas o la coronación de una batalla de egos.
Para ninguno de los tres casos el beso puede durar demasiado. Si es por cariño, te besas y listo.
Si es por afrecho, en este caso se puede abrir un poco más el panorama y decir que vas a estar un poco más de tiempo. Si, vamos a detallar un poco más este punto.
Te llamás Gregorio y estás en una fiesta. Conociste a Priscila y se la querés poner hasta que te quede la verga en carne viva. ¿Quedó claro? Un par de blablablas más tarde todo sale bien y le empezaste a comer la boca. Acá entrás en el beso de afrecho. Y acá empieza lo importante. Supongamos que a vos, Gregorio, te gusta besar. Disfrutás de un buen beso pasional. Bueno, entonces te engolosinás en este momento. La besás, le metés la lengua, le llenás de saliva los labios, le masajeás la lengua con tu lengua, dejás que ella te haga la lengua tornado, le das unos besitos suaves, le pasás la lengua como si sus labios fueran un palito bombón helado, haces luchita de lengüitas, la besás tiernamente, le metés más pasión, le metés furia.
¿Cuánto podés llegar a estar? Podés estar un buen rato, pero tampoco para tanto.
Acordate, sos Gregorio y tu intención es ponersela hasta el cogote a Priscila. Y acá empieza lo importante; tu largo beso, disfrutado o no, es un preludio, es un prolegómeno, es una forma de calentar el horno para meter el pavo. Si, ya se, tal vez disfrutás el beso afrechudo simplemente por sus cuestiones afrechudas, y te gusta calentarte con un beso y quedarte en eso. Bien por vos.
Para Gregorio y para la mayoría, no importa si son chicos o chicas, si vas a estar varios minutos besándote es porque estás dispuesto a pasar a otro tema.
Y entonces, si no se van a dar las cosas, si no te vas a poder llevar a Priscila a tu rancho para explorarle todos los orificios, te dejás de joder. No podés estar besándola toda la noche. Seguí con tu vida, tomá algo, baila, hablale, no se, algo.
Ese es el punto.

¿Me vas a preguntar que onda con el beso que es la coronación de una batalla de egos? Nada, es cuando te decís a vos: a esta me la como, o le decís a un amigo: a esa me la como, o le decís a ella mentalmente: te voy a comer.
Y te la comés. Y listo. Puede ser un beso de cariño o un beso de afrecho. Después eso se ve. No importa.

Volvamos con lo otro.
Podés estar besándote por un largo rato por dos razones. Porque te gusta. O porque estás esperando que las cosas se pongan calientes para pasar a otro nivel.
¿Se entendió? Eso está bien para besarse por un largo rato. Pero nada más. Después seguís con otra cosa.
Pero ¿Qué onda? ¿Qué onda con esos que se besan toda la noche? ¿Media hora besándote sin despegar las lenguas?
No me jodas.
Aburrido.
No hay tanto placer en un beso que no pueda ser explorado en los primeros minutos. Te aseguro que a la hora ya la besaste de todas las formas que la tridimensionalidad de tu humanidad te permite. Dejate de joder.
¿Qué mierda están pensando? En serio. Literalmente. ¿Qué mierda piensan cuando se la pasan besándose?
A mi no me sirve, a mi no me funciona.

En la antigüedad los romanos conocían tres clases de besos: osculum, suavem y basium.

Con un beso se transmiten ocho mil bacterias, se gastan unas diez calorías por minuto y se intercambian proteínas de ambas lenguas y testosterona de la lengua varonil por medio de la saliva.

El beso alemán es un beso frío en el que los labios no se separan y se chocan secos. El beso francés es el beso en el que las lenguas se juntan en una batalla mojada.

Soy el Labio Partido de Galahad.

Ella me miró y yo me quedé pensando en la nada por unos segundos que parecieron minutos.

Datos personales del copado que escribe estas boludeces.

Mi foto
Galahad es un muchacho delirante que escribe algunas boludeces muy de vez en cuando y si se le cantan las pelotas. La Galaxia conspira contra él pero a veces Galahad le toca la cola.